Uno de los temas que más preocupan a la mayoría de las parejas de novios es el álbum sobre el cual imprimirán el reportaje oficial de su boda, pero no deben preocuparse, pues nuestros álbumes son el broche perfecto a nuestro trabajo fotográfico del día de vuestra Boda.
A nosotros nos gusta dejar elegir a los novios el formato final del álbum. Porque?, porque la industria actual ofrece cientos de opciones de acabados, y porque dejamos libertad para que los novios puedan hacer su álbum diferente. Obviamente, esto conlleva más reuniones con las parejas, pero estamos dispuestos a hacerlo para que los novios queden plenamente satisfechos.
La gran mayoría de los novios actuales piden hoy en día lo que se conoce como álbum digital, en yuxtaposición con el álbum tradicional, este último compuesto por páginas de cartulina negra/blanca sobre la cual se pegan literalmente las fotos impresas de forma individual. En el artículo de hoy queremos abordar las características generales del álbum digital.
El álbum digital profesional se basa en dos conceptos: la impresión de cada hoja doble (denominada pliego) de una sola vez sobre papel fotográfico de alta calidad, y en la encuadernación del libreto resultante sobre unas tapas escogidas por el cliente. Tanto el tipo de papel empleado y sobre todo el diseño de la tapa, tienen cientos de variantes. Por contra, el álbum digital amateur no otorga esta variedad de elección al consumidor, limitándola a un simple acabado brillo/mate en las páginas interiores.
En el álbum digital profesional, el diseño de las páginas interiores se hace manualmente sobre Photoshop o algún software de diseño similar. Obviamente, todo es personalizado: fondo, fotos, tamaño y maquetación del espacio, etc. Tenemos TOTAL libertad de acción. Como resultado, se envían a imprenta las imágenes completas de cada doble página (fondo+fotos+efectos), siempre una vez que nos habéis dado el visto bueno.
Una vez impresas sobre papel fotográfico, las dobles páginas (pliegos) se pegan entre sí, “espalda contra espalda”. Para dar consistencia al conjunto, entre cada página se intercala una lámina -normalmente de plástico o cartulina- denominada alma. El resultado es una hoja muy rígida y bastante gruesa, pensada para que las fotos luzcan en todo su esplendor evitando reflejos y pliegos indeseados.
La última fase es encuadernar el conjunto sobre la tapa elegida. Entre la tapa y el libreto se pone la guarda, que sirve precisamente para guardar el espacio entre el libreto de fotos y la tapa escogida. También ésta guarda es personalizable en cuanto a color y acabado (liso, terciopelo, …).


En cuanto a las tapas, dejamos elegir entre 26 acabados, con texturas, colores, brillos, mateados muy diferentes, desde los más clásicos hasta los más atrevidos. En la tapa podemos diseñar incluso las costuras, combinando diferentes tipos de acabado, o incluso haciendo ventanas, con 16 modelos diferente, donde colocaremos una imagen incrustada. Además podemos hacer inscripciones de texto o ilustraciones en color oro o plata en la propia tapa.
Como veis las posibilidades son infinitas. Os muestro algunos ejemplos de catalogo para que os hagáis una idea.







Como resultado, y en líneas generales, el álbum digital profesional que mas realizamos suele tener 60 páginas (30 pliegos) en tamaño 30×40 cm y apaisado, se fabrica en unas 3 semanas (+ tiempo de maquetación) y viene acompañado de dos réplicas de 60 páginas en tamaño 22×29 cm para los padres.
Ofrecemos también el tamaño cuadrado de 35×35 cm para la pareja y 25×25 cm para los padres, ambos con 60 páginas.
Los PROS del álbum digital: libertad total de diseño, amplísima gama de tapas, acabados, papeles (¡hay papeles con olor!) y máxima calidad fotográfica. Los CONTRAS del álbum digital: un precio relativamente elevado con respecto a otras opciones y ¡su peso! Entre la tapa, el propio papel fotográfico, las almas y demás, un álbum digital puede sobrepasar los 5 kilos de peso.
Os dejo unas imágenes que ilustran lo que os acabo de contar.
Ejemplo de tapa diferente, simulando una piel de cocodrilo.
La encuadernación está siempre muy cuidada y el libreto está firmemente cosido (o pegado) a la tapa.
Fijaos que en realidad no hay tantas hojas como parece: cada una es bastante más gruesa de lo habitual.
Las hojas son gruesas – aquí véis 3 hojas separadas del resto.
La guarda y su unión entre el libreto y la tapa.
En las imágenes veis dos tipos de guarda, una en marfil o la otra en negro.
Observad que el doblez se nota ligeramente.
En realidad, ambas páginas se han impreso juntas, desde una sola imagen.
Tamaño de un pliego, comparado con un simple bolígrafo.
En la primera imagen se compara con un album de padrinos de 22×29 cm y en la segunda con un album de novios de 40×30 cm (ambos tamaños indicados con son el album cerrado).
Comparativa de tamaños de album de novios y padrinos abiertos y cerrados.
Esperamos que os haya gustado. ¡Hasta la próxima!